"La poesía es la continuación de la infancia por otros medios" - María Negroni - "Pequeño mundo ilustrado"

11 de julio de 2011

Digo de mí (conversando con mi madre)

Rezos

Antes de apagar la luz para dormirnos, desde la cama, mi madre me hacía rezar. Una gruesa cortina de tela color terracota separaba las dos habitaciones y yo escuchaba su voz y ella también la mía. No recuerdo si pedíamos a Santa Rita o a Santa Mónica por nuestras desventuras y enfermedades pero estoy seguro que, antes del final del rezo, enumerábamos los nombres de abuelos y tíos que habían muerto para que también nos ayudaran. Con el tiempo, la lista se fue agrandando. La eficacia de las invocaciones, parecía disminuir. Cada vez es más difícil, ya no se puede creer en nada, repetía mi madre…  


Pedidos

Mamá está grande y no puede. Esa era la respuesta que obtenía cada vez que insistía con mi demanda. No había caso. No me concedían ese capricho. Yo no pretendía más que jugar, hablar, incluso pelearme con alguien diferente a mis reconocidos amigos imaginarios. Apenas quería un hermano. Y que me lo trajeran para el niño Dios.

2 comentarios:

Patricio Valverde dijo...

Excelente Robert. Perlitas de ese tiempo detenido en la ilusión (que es inmortal, dijera Borges, o la promesa, que vendría a ser el caso), o esa esperanza propia de la infancia,que nos es tan cara y grata. Abrazo!

Lupus dijo...

es tal cual
gracias Patricio!!!