Estoy acostumbrado a acostumbrarme / con el insignificante sentido de las palabras / y no sé si el hombre le dio horas al tiempo / o el tiempo horas al hombre. Estoy libre en mis prisiones / calma siniestra por escapar / y no sé si los dioses crearon / el mundo para los hombres / o los hombres el mundo para los dioses / Estoy viviendo mi muerte / tácito pasillo que aborrece de oscuridad / y no sé si soy yo quien intenta escribir / o escribe quien intenta ser yo. "Hombre" de Fabricio Simeoni

15 de julio de 2017

El humo de los ecos industriales

Chimeneas by Lupus
Ruidos fabriles envuelven fálicas siluetas de chimeneas inútiles; el sonido grueso, hueco, de los discursos anestesia las voces como si hasta el humo más denso se hubiese transformado en palabras, en rayos de platino o en una vulgar diatriba industrial.

Cada día, cada noche, nadie se lamentará por una, cincuenta, cien muertes; cada día, cada noche, sólo se habrá tratado de vivir o tal vez, apenas, de sobrevivir.

Ahora, las sombras son destellos eléctricos de una última tormenta, invisibles esqueletos eludiendo sin suerte las horas, los relojes de un tiempo agotado en la sintonía del espacio; en la trampa, en el vértigo silencioso de un asesino eco espiral.

Bitácora para el Barco Ebrio
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